¿Qué es ser un vínculo local?

¿Cuál es la filosofía de Refugiados Bienvenidos y por qué? ¿Por qué existe y cuál es la figura del vínculo local? Explicamos conceptos claves de nuestro trabajo por la integración y la dignificación de las personas refugiadas.

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Imagina que llegas a un país que no conoces, donde estás solo. Lejos de tu familia. Has tenido que huir de tu casa sin apenas nada. Crees que te ayudarán cuando encuentres un lugar seguro; porque tenemos derecho y es legítimo luchar por una vida digna; sin embargo, comienza una etapa llena de dificultades, de burocracia y de insolidaridad.

Tal y como denuncian muchas ONG y medios, creemos que lo que está pasando con los refugiados: No es una crisis humanitaria. Es una crisis de humanidad. Y nuestra responsabilidad como humanidad, como personas, es la de ayudarles. Somos personas ayudando a personas.

Por ese motivo surge nuestra organización, Refugiados Bienvenidos, y por eso apostamos por crear una cultura de la bienvenida, una sociedad intercultural donde primen los lazos de la solidaridad y la generosidad. Luchamos porque la ciudadanía, de forma conjunta, construyamos un mundo más justo.

Nuestra labor no solo es facilitar una vivienda digna a las personas refugiadas para que la compartan con otras personas locales, nuestro trabajo va más allá. Queremos darles la bienvenida, hacerles sentir importantes, aprender de su conocimiento y su experiencia. No buscamos que se integren solamente, que adopten nuestras costumbres sin más, sino que haya un diálogo de igual a igual, donde todos salgamos ganando, donde haya una relación repleta de cooperación y de aprendizaje mutuo.

Para lograr estos objetivos es fundamental la figura del “vínculo local”.

Esta persona es la que se preocupa por el bienestar de aquella que ha pedido el asilo en nuestro país. A veces simplemente implica quedar para conocerse, hablar, saber sus sueños. A veces, solo es necesario preguntar un qué tal, una palabra de ánimo o un gesto cariñoso en los momentos difíciles de soledad e incertidumbre.

El “vínculo local” es también la persona encargada de visitar la casa que se ha ofrecido para compartirla con personas refugiadas. Además, de asegurarse de que el espacio es el adecuado, se hace mucho hincapié en nuestra filosofía de “cultura de bienvenida” y las relaciones igualitarias. No queremos fomentar la caridad verticalmente, sino la solidaridad horizontal. Por ese motivo, es importante que la persona refugiada comparta algunos gastos o un pequeño alquiler social para fomentar el empoderamiento del mismo.

Cuando la mudanza ya se ha llevado a cabo y ha comenzado la convivencia, el “vínculo local” también se ocupa de que la convivencia transcurra de forma óptima y sea lo más amigable posible; por tanto, será la persona mediadora en caso de que haya dificultades.

En todo este proceso, en muchos casos, el vínculo local empieza a perder su nombre. Simplemente, pasa a ser un amigo. Surge una verdadera amistad.

Y tú, ¿te animas a vivir la experiencia de ser “vínculo local”?

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